martes, 5 de febrero de 2013

Terence McKenna, un chamán occidental psicodélico


Transcribimos una entrevista con Terence McKenna para el diario High Times que luego pasó a formar parte del libro "La nueva conciencia psicodélica".


Terence McKenna ha dedicado la mayor parte de su vida a explorar esta cuestión. Especialista en la etnomedicina de la Cuenca Amazónica, Mckenna, junto a su compañera Kate Harrison, fundó Botanical Dimensions, una fundación sin ánimo de lucro dedicada a rescatar las plantas del Amazonas con un uso chamánico. Transladan las plantas a un terreno de 19 acres en Hawaii, y preservan los detalles de sus usos guardando la información en una base de datos computerizada. Además de preservar las plantas, como una organización sin ánimo de lucro, Botanical Dimensions solicita donaciones para publicar un boletín informativo y para ayudar a llevar a acabo la preservación del conocimiento tradicional de los pueblos nativos del Amazonas.

La combinación de la aproximación académica de McKenna —está graduado por Universidad de California en Berkeley con una titulación distribuída en ecología, conservación de recursos y chamanismo— su amplia experiencia en viajes, y su prespectiva visionaria única, se combinan para hacerle un conferenciante y autor al que hay que seguirle la pista. Sus nuevos libros incluyen “El manjar de los Dioses” [Food of the gods] y el “La nueva consciencia psiquedélica” [The Archaic Revival], en el cual aparece una versión abreviada de esta entrevista. Otra versión ligeramente diferente de esta entrevista aparece en el libro “Voices of Vision” de David Jay Brown y Rebecca McClen.


HIGH TIMES: Háblanos de como te interesaste por el chamanismo y la exploración de la conciencia.

TERENCE MCKENNA: Descubrí el chamanismo a través de mi interés por la religión tradicional tibetana. El Bön, la religión pre-budista, es un tipo de chamanismo. Yendo de lo particular a lo general en ese asunto, estudié el chamanismo como un fenómeno general. Todo empezó como un interés histórico por la iconografía pre-budista de los thankas.

HT: ¿Cuanto tiempo hace de esto?

TERENCE MCKENNA: Esto fue en 1967, cuando era simplemente un estudiante en la universidad. Y el interés por los estados alterados de conciencia simplemente vino de —no sé si era un niño precoz o algo— pero me ví inmerso en la escena literaria neoyorquina desde muy joven. Incluso cuando vivía en un pequeño pueblo en Colorado, me suscribí al Village Voice, y allí encontré propaganda sobre la LSD, la mescalina, y todos aquellos experimentos en los que los últimos beatniks habían estado inmersos. Entonces leí Las puertas de la percepción y Cielo e infierno, y después todo vino rodado. Todo aquello me desconcertó. Respetaba a Huxley como novelista, y había estado leyendo atentamente todo lo que había escrito, y cuando leí “Las puertas de la percepción”, me dije a mí mismo, “Aquí hay algo seguro”

HT: Recientemente te dirigiste a cerca de 2000 personas en el John Anson Theatre en Los Ángeles. ¿A qué atribuyes este aumento de popularidad, y qué rol te ves jugando en la esfera social?

TERENCE MCKENNA: Bien, sin ser cínico, la causa principal a la que atribuyo el incremento de mi popularidad son mejores relaciones públicas. El rol que estoy jugando, no lo sé. Me refiero a que asumo que cualquier persona que tenga algo constructivo que decir sobre nuestra relación con las substancias químicas —naturales o sintéticas— va a tener que jugar un rol social, porque el tema de las drogas va a ir haciendose cada vez más grande en la agenda social hasta que lleguemos a alguna resolución. Por resolución no me refiero a su supresión o al decir que no. Anticipo una nueva posición mental más abierta nacida de la desesperación latente en el Sistema. Las drogas son parte de la experiencia humana, y debemos crear una forma más sofisticada de tratar con ellas.

HT: Has dicho que el término New Age trivializa el significado de la próxima fase en la evolución humana y te has referido, por el contrario, por la emergencia de una revitalizacion de lo arcaico. ¿Como diferencias estas dos expresiones?

TERENCE MCKENNA: El fenómeno de la New Age es esencialmente psicología humanista de los 80, con el añadido del neo-chamanismo, la canalización, y las terapias de cristales y hierbas. El resurgimiento de lo arcaico es mucho más amplio, un fenómeno bastante más global que asume que recuperaremos formas sociales del neolítico tardío, y que toma del siglo XX a Freud, el surrealismo, el expresionismo abstracto, e incluso un fenómeno como fue el Nazional Socialismo, el cual es una forma negativa. Pero el énfasis en los rituales, la actividad organizada y la consciencia de nuestros ancestros son temas que han sido tratados durante el siglo XX, y la revitalización Arcáica, es una expresión de todo esto.

HT: De tus escritos se extrae que suscribes la noción de que los hongos de psilocibina son especies de una alta inteligencia —que llegaron del espacio como esporas que migraron a través del espacio exterior, y que están intentando establecer una relación simbiótica con los seres humanos. Desde una prespectiva más holística, ¿cómo crees que pueda encajar esta idea dentro de la teoría de la panspermia de Francis Crick, la hipótesis de que toda la vida de este planeta y su evolución ha sido sembrada, o quizás fertilizada, por esporas diseñadas por una inteligencia superior?

TERENCE MCKENNA: Entiendo la teoría de la panspermia de Crick como una teoría de como la vida se extendió por el universo. Lo que estoy sugiriendo —y no lo creo tan fuertemente como insinuas—, es que esta inteligencia, que no vida, llegó aquí en forma de espora. Es una versión un tanto más radical de la teoría de Crick y Ponampurama. De hecho, creo que esta teoría será probablemente vindicada. Pienso que en unos cien años, si la gente sigue estudiando biología, pensarán que éramos bastante tontos por pensar que las esporas no podían viajar a través de un sistema estelar a otro gracias a la presión cósmica radiactiva. El rol del hongo psilocibe, o su relación con nosotros y la inteligencia, es algo que debemos considerar. En realidad, el hecho de clamar que se trata de un extraterrestre o no, no es importante: lo que realmente necesitamos es un grueso de gente clamando a favor o en contra de ello; de esta forma estaremos hablando de la experiencia del hongo. Alguna gente estará en un posición de juzgar el potencial extarterrestre del hongo, dado que alguna gente dentro de las ciencias ortodoxas ha experimentado el espectro de efectos psiqudélicos que se desencadenan. Uno no puede saber si existe una inteligencia o no dentro del hongo hasta que no lo pruebe.

HT: Tienes una teoría única sobre el rol que los hongos de psilocibina ha jugado en el proceso evolutivo de la humanidad. ¿Puedes hablarnos de ella?

TERENCE MCKENNA: Tanto como si los hongos vinieron del espacio exterior como si no, la presencia de substancias psiquedélicas en la dieta de humanos primitivos creó un cierto número de cambios en nuestra situación evolucionaria. Cuando una persona toma pequeñas cantidades de psilocibina, mejora su agudeza visual. Pueden, de hecho, ver ligeramente mejor, y esto pudo significar que, los animales que incluyeron la psilocibina en su cadena alimenticia, pudieron haber aumentado su éxito en la caza, lo que significa un suministro mayor de comida, lo que significa un aumento del éxito reproductivo, lo cual constituye el objetivo del juego de la evolución: el organismo tiende a propagarse numéricamente lo máximo posible. La presencia de la psilocibina en la dieta de los primeros primates cazadores, supuso que estos aumentaran su agudeza visual. En dosis ligeramente superiores de psilocibina, hay una excitacion sexual, y en general del sistema nervioso, lo cual puede interpretarse como otro factor positivo para el exito reproductivo.

HT: No es cierto pues que la psilocibina inhiba el orgasmo …

TERENCE MCKENNA: No en las dosis de las que hablo. En una dosis psiquedélica, puede que lo haga, pero en dosis ligeramente superiores a la dosis de “tú puedes sentir”, actúa como un estimulante. La excitación sexual significa prestar atención, significa un arrebato, que indica cierto nivel de energía en el organismo. Y entonces, por supuesto, en dosis más elevadas la psilocibina desencadena esta actividad en las capacidades lingüísticas del cerebro y se manifiesta como visiones y sonoido. Se piensa que pueda tratarse de una enzima que excite la agudeza visual, el interés sexual y la imaginación. Y estas tres cosas juntas, producen primates con aptitudes lingüísticas. La psilocibina pudiera haber sinergizado la emergencia de formas más elevadas de organización psíquica en animales protohumanos primitivos. Puede ser visto como cierta clase de enzima evolucionaria, un catalizador evolucionario.

HT: Hay un gran interés actualmente por el antiguo arte de la tecnología del sonido. En un artículo reciente dijiste que en ciertos estados de consciencia, eres capaz de crear cierto tipo de resonancia visual y manipular un “colector topológico” usando las vibraciones de sonido. ¿Puedes hablarnos más de esta técnica, sus orígenes étnicos, y sus aplicaciones potenciales?

TERENCE MCKENNA: Sí, se puede hacer con el chamanismo basado en el uso de plantas de DMT. La DMT es una sustancia cercana a los neurotransmisores, que cuando se ingiere y reposa en las sinapsis del cerebro, le permite a uno ver el sonido, así que cada uno de nosotros puede usar su voz para producir, no composiciones visuales, sino composiciones pictóricas y visuales. Esto, a mi forma de entender, indica que estamos en la cúspide de cierto tipo de transición evolucionaria en el área de formación del lenguaje, que pasaremos de un lenguaje escuchado a un lenguaje visto, a través de un cambio en nuestros procesos interiores. El lenguaje seguirá siendo sonoro, pero será procesado como portador de un mensaje visual. Esto hacen de hecho los chamanes en el Amazonas. Sus canciones suenan así con el objetivo de que se vean de cierta forma. No son composiciones musicales tal y como estamos acostumbrados a pensarlas. Es arte pictórico creado por señales auditivas.

HT: Has sido reconocido como uno de los grandes explaradores del siglo XX. Has caminado por las selvas Amazónicas y por las regiones no cartografiadas del cerebro, pero tus últimos viajes residen en el futuro, cuando la humanidad haya dominado la tecnología espacial y los viajes en el tiempo. ¿Qué posibilidades para viajar en estas dos áreas prevees, y como crees que las nuevas tecnologías afectarán a la evolución de la especie humana?

TERENCE MCKENNA: Supongo que mucha gente cree que el viaje espacial está a la vuelta de la esquina, y así lo espero. Creo que, anticipándonos, deberíamos aprender todos ruso, porque aparentemente el gobierno de los EEUU es incapaz de sostener el programa espacial. La pregunta del viaje en el tiempo es más interesante. Posiblemente, el mundo está experimentando una compresión de la novedad tecnológica que nos conducirá a desarrollos tecnológicos más cercanos al viaje en el tiempo. Podríamos ser capaces de transmitir información al futuro, y crear un dominio de comunicaciones entre varios puntos del tiempo. El como se llevará a cabo, es difícil de imaginar, pero cosas como las matemáticas fractales, la superconductividad y la nanotecnología ofrecen nuevas aproximaciones a estos viejos sueños. No deberíamos asumir que el viaje en el tiempo es imposible simplemente porque no hayamos sido capaces de hacerlo. La física cuántica está llena de posibilidades teóricas que nos permitirían mover información a lo largo del tiempo. Aparentemente, podrías hacerlo, así como no te mueves en el tiempo más rápido que la velocidad de la luz.

HT: ¿Y eso por qué?

TERENCE MCKENNA: No tengo ni la más remota idea. ¿Qué te crees que soy, Einstein? [risas]

HT: ¿Cual crees que es la meta última de la evolución humana?

TERENCE MCKENNA: Oh, una buena fiesta … [risas]

HT: ¿Has tenido alguna vez experiencias con sueños lúcidos? El proceso mediante el cual uno se vuelve consciente dentro de el propio sueño, ¿es comparable a alguna experiencia chamánica?
TERENCE MCKENNA: Realmente no he tenido experiencias con sueños lúcidos. Es una de las cosas en las cuales estoy muy interesado, aunque soy bastante escéptico. Espero que sea verdad, porque sería una cosa maravillosa.

HT: ¿Nunca has tenido uno?

TERENCE MCKENNA: He tenido sueños lúcidos, pero no tengo ninguna técnica para tenerlos a la carta. El estado del sueño está anticipando probablemente esta frontera cultural a la que nos aproximamos. Que nos movemos hacia algo cada vez más parecido a un sueño eterno, hacia la imaginación, y nos quedamos allí, y será como un sueño lúcido que no conoce fin; pero vaya solución más simple.
Una de las cosas que más me interesan de los sueños es la siguiente: Hay sueños en los cuales fumo DMT, y funciona. Para mí esto es extremadamente interesante, porque parece implicar que no es necesario que uno tome DMT para tener la experiencia. Solo tienes que convencer a tu cerebro de que lo has hecho, y el se encarga de servirte el estado alterado de conciencia.

HT: ¡Guau!

TERENCE MCKENNA: ¿Cuanta gente que ha tomado DMT sueña ocasionalmente que lo fuma, y tiene una experiencia? ¿Puede la gente que nunca ha tomado DMT tener este tipo experiencia en un sueño? Yo pienso que no. Creo que debes hacerlo en vida, para establecer el conocimiento de su existencia, y la imagen de como es posible, para que luego pueda sucederte sin la intervención de ninguna sustancia química. Es más poderoso que cualquier yoga, así que el tomar el control de del estado de sueño puede ser de hecho una ventaja y acercarnos en gran medida a la transformación cultural de la que estamos hablando. De como lo haremos exactamente, no estoy seguro. Los psiquedélicos, las experiencias cercanas a la muerte, el sueño lúcido, los ensueños de la meditación … todas estas cosas forman parte de un puzzle sobre como crear una nueva dimension cultural para que podamos vivir de forma más sana de la que estamos viviendo por estas dimensiones.

HT: Rupert Sheldrake ha refinado recientemente la teoría de los campos morfogenéticos —un campo de memoria colectivo, organizador y no material que afecta a todos los sistemas biológicos. Este campo podría ser visualizado como una balsa de información hiperespacial la cual se va llenando y que se desborda cuando llega a una masa crítica— punto referido como resonancia mórfica. Piensas que la resonancia mórfica puede ser considerada como una posible explicación del fenómeno de los espíritus y otra entidades metafísicas, y pueden ser que los métodos de invocación de seres del mundo de los espíritus puedan ser simplemente un caso de ruptura del código mórfico?

TERENCE MCKENNA: Suena bien. Si a lo que estás intentando llegar es a si pienso que los campos morfogenéticos son una buena idea, o si pienso que existen, sí, pienso que es necesaria alguna teoría de este tipo. Y que nuestro gran paso a tomar en la conquista intelectual de la naturaleza, es una teoría que verse sobre las cosas que suceden fuera del campo de lo posible.

HT: ¿Qué opinas sobre el aumento de los psiquedélicos de diseño y las máquinas de crecimiento cerebral en el contexto de la teoria de Rupert Sheldrake de los campos morfogenéticos?

TERENCE MCKENNA: Bien, en principio optimista, aunque también algo desconfiado. Pienso que las drogas deben venir del mundo natural, y ser usadas y probadas por culturas orientadas al chamanismo, ya que éstas tienen un campo morfogenético profundo en ese aspecto, dado que han sido usadas durante miles de años en conceptos mágicos. Una droga producida en el laboratorio y súbitamente distribuida a lo largo y ancho del mundo, simplemente amplifica el ruido global presente en la crisis histórica. Y hay una consideración práctica: nadie puede predecir los efectos a largo plazo de una droga producida en el laboratorio. Algo como el peyote, o los morning glories, o los hongos, han sido usados durante largos periodos de tiempo sin consecuencias detrimentes para la sociedad. Lo sabemos. En lo concerniente a la pregunta sobre la tecnología, lo de las maquinas cerebrales y todo eso, bueno, les deseo suerte. De buen gusto probaré cualquier cosa que la gente me envíe, aunque prefiero permanecer escéptico. Pienso que es algo como los programas de dictado de texto mediante la voz. Se desvanecen delante nuestro. Los problemas que plantean son más complejos de lo que se pensó en un principio.

HT: ¿Crees que podría ser cierto el hecho de que los diseñadores de psiquedélicos y de máquinas para el cerebro no disponen de un campo morfogenético, y así, en algún sentido, están esculpiendo un nuevo campo morfogenético con su uso?. Consecuentemente, habrían más posibilidades para que sucedieran cosas nuevas —al contrario de las substancias psicoactivas de las que hablas, las cuales tienen campos morfogenéticos antiguos, mucho más consolidados en predictibilidad y patrón— y por lo tanto, no tan libres en cuanto a nuevos tipos de expresión.

TERENCE MCKENNA: Es posible, aunque no sé como capturarías un campo morfogenético de un diseñador de alguna droga nueva. Por ejemplo, hablaré de mi experiencia con la ketamina. La impresión que me llevé con la ketamina fue que era como un nuevo y maravilloso rascacielos, con todos los muros y todo el suelo con moqueta blanca, con todas las fuentes para beber funcionando, los ascensores funcionando suavemente, las luces fluorescentes parpadeando a lo largo de los pasillos, todo eso … pero sin gente dentro. No hay maquinaria de oficina, ni secretarias con prisa, ni teléfonos —solo existe esta inmensa estructura vacía. Así, no me puedo mudar a un edificio de oficinas de 60 plantas. Solo tengo trastos suficientes para llenar unas cuantas habitaciones pequeñas, así que tengo un ligero sentimiento de escalofrío en cuanto entro en estos campos morfogenéticos vacíos. Si tomas setas, sabes, te estás embarcando en una nave que ya ha sido tripulada por cada chamán que lo ha hecho antes que tú, y esto significa una tripulación bastante numerosa, que, además, ha aprendido bastantes trucos a lo largo de los milenios, y está todo ahí, en los registros, para ser reproducido; las cosas del diseñador deberían ser manipuladas con sumo cuidado.

HT: Jhon Lilly tuvo bastantes experiencias con la ketamina. Piensas que hay alguna relación entre los elfos maquinistas que te has ido encontrando en tus viajes chamánicos y las entidades que Jhon Lilly ha contactado durante sus viajes interdimensionales?

TERENCE MCKENNA: No creo que haya mucha congruencia. El estado sólido de las entidades con las que contactó le disgustó bastante. Las entidades élficas que me encontré son la personificación del júbilo y el humor, aunque hace poco he pensado lo siguiente: Una de las fantasías de la ciencia ficción que más se repite en el incosciente colectivo es la de un mundo gobernado por máquinas. Esta idea fue articulada por primera vez durante la década de los 50. Bien, pensemos en las máquinas: son extremadamente imparciales, muy predecibles, no sujetas a juicios morales, con valores neutrales y con una vida muy larga. Ahora, pensemos por un momento de qué están hechas las máquinas, a la luz de la la teoría de campos de Sheldrake. Las máquinas están hechas de de metal, cristal, vidrio, silicona, plástico —hechas de lo que la tierra está hecha. No sería extraño pensar que la biología es una forma de que la tierra se transforme alquímicamente en algo que se autorrefleja. En tal caso, hacia lo que nos dirigimos inevitablemente es hacia un mundo regido por máquinas. Y una vez estas máquinas se encuentren en su lugar, podrán manejar nuestras economías, lenguaje, aspiraciones sociales, y, además, darán con la fórmula para que dejemos de matarnos los unos a los otros, de destruir el planeta. El miedo de ser dominados por máquinas proviene del miedo del ego masculino de renunciar al control del planeta en pos de la matriz maternal de Gaia. ¡Ja!. ¡Eso es! Simplemente un pensamiento [risas]

HT: El desarrollo reciente de imágenes fractales parece implicar que las visiones y las alucinaciones pueden ser deconstruídas en un código matemático preciso. ¿Crees que las habilidades de la imaginación humana pudieran ser replicadas en una super-computadora?

TERENCE MCKENNA: Sí. Bueno, decir que los componentes de las alucinaciones pueden ser rotas por y duplicadas por un código matemático realmente no les resta ningún valor. La realidad pudiera ser tomada aparte y reduplicada con este código matemático, que es lo que convierte la idea de los fractales en algo tan poderoso. Uno puede escribir media página de código y sacar en la pantalla ríos, corales, desiertos, etcétera … todo esto generado en media página de código. Esto parece implicar que, tras las impresiones visuales, existen reglas matemáticas realmente poderosas. Y sí, creo que los supercomputadores, los entornos simulados por ordenador, son material muy prometedor. Cuando el mundo sea dirigido por máquinas, estaremos todos en las películas.

HT: O haciendo películas.

TERENCE MCKENNA: O siendo películas.

HT: He pensado muchas veces que, lo que tú ves como una simbiosis entre humanos y plantas psicoactivas, puede ser de hecho que las plantas estén tomando el control sobre los humanos y nos estén llevando hacia sus intereses. ¿Has pensado en esto alguna vez?

TERENCE MCKENNA: Bien, la simbiosis no es parasitismo, la simbiosis es una situación de beneficio mútuo para ambas partes, así que debemos presumir que las plantas ganan con esto por lo menos tanto como nosotros. Lo que nosotros recibimos es información desde otro nivel espiritual, su punto de vista —en otras palabras— es lo que nos están dando. Lo que nosotros les ofrecemos es cuidado, alimento, propagación y supervivencia, y así ellas nos proveen de un punto de vista espiritual más elevado. Nosotros respondemos haciéndoles la vida más fácil en el mundo físico. Y esto parece un comercio razonable. Obviamente, ellas tienen dificultades en el mundo físico, ya que no pueden moverse demasiado. Si hablas del Tao, la planta es el Tao. Aunque todavía no pueden partir madera o llevar agua. [risas]

HT: Las predicciones del futuro están basadas en el estudio de patrones previos y tendencias que son extendidas como contornos de un mapa, para estrapolar las formas de lo que vendrá. El futuro podría ser visto como una interrelación dinámica entre el pasado y el presente; la interpretación de los hechos del pasado sirve par formular estos patrones y tendencias. ¿Has sido capaz de reconciliar estas dos prespectivas de forma en que la humanidad sea capaza de aprender de sus experiencias sin ser cegada por los hábitos de la historia?

TERENCE MCKENNA: Las dos son antitéticas. No puedes ser cegado por los hábitos de la historia si quieres aprender de tu experiencia. Fue Ludwig von Bertalanffy, el inventor de la teoría general de sistemas, el que hizo la novedosa afirmación de que “las personas no son máquinas, pero en cualquier situación en la cual se les da la oportunidad, actuarán como máquinas”, así que tienes que insistir en molestarles porque ellos siempre fijan sus rutinas. Así, los patrones históricos son largamente cíclicos, pero no enteramente; siempore hay un patrón más elevado, que nunca se repite, y esta es la parte responsabe del avance hacia la novedad.

HT: La parte que no se repite. MMhhh. Los futuristas positivistas tienden a caer en dos grupos. Algunos visualizan el futuro como algo progresivamente más brillante cada día, y la iluminación global ocurrirá como resultado de esta progresión. Otros preveen un futuro de involución, una era oscura a través de la cual la conciencia humana debe pasar, antes de llegar a etapas más avanzadas. ¿Cual crees que será el escenario que emergerá, y por qué lo crees así?

TERENCE MCKENNA: Creo que sí, que habrá una ligera Edad Oscura. No una Edad oscura como la que tuvo lugar hace mil años, sino, más bien como la que hemos estado viviendo los últimos cinco años: pienso que habrá un tiempo de retracción económica, fundamentalismo religioso, de retirada de ciertos sectores de la sociedad en comunidades cerradas, de guerras feudales entre estados menores, y este tipo de cosas. Pienso que a finales de los 90 daremos paso a un futuro más global. Entonces habrá un periodo de unos 15 años en los que las cosas se irán juntando progresivamente con mayor sofisticación, en la línea de la ciencia moderna y la filosofía , que han ido creciendo en una dirección desde el renacimiento. En algún momento hacia el final del 2012, todo esto bullirá hacia una clase de síntesis alquímica de la experiencia histórica que será la puerta hacia una vida de la imaginación.

HT: La resonancia mórfica de Sheldrake, la teoría del caos de Ralph Abraham, y tu modelo de onda temporal parecen contener patrones complementarios los cuales operan bajo los mismos principios subyacentes —que los sistemas acumulan información hasta llegado cierto nivel, en el que esta se transduce a un marco de referencia más amplio, como el agua estancada en una fuente. ¿Habéis trabajado estas teorías sobre una metateoría que abarcase el funcionamiento del universo?

TERENCE MCKENNA: No, pero trabajamos en ello [risas] Es cierto que los tres, y añadiría a Frank Barr aquí —quien es quizá menos conocido pero forma parte del puzzle—, somos complementarios. La teoría de Rupert es, de momento, una hipótesis. No hay ecuaciones, no hay maquinaria predictiva, sino aproximaciones experimentales. Lo mío de la onda de tiempo es un ejemplo extremadamente formal y específico de lo que él habla de una forma general. Y así, lo que hace Ralph está tendiendo un puente entre la clase de cosas que Rupert y yo hacemos en la rama fronteriza de las matemáticas llamada modelado dinámico. Frank es un experto en la repetición de un proceso fractal. Así que nos han llamado los Compresionistas, o los Compresionistas psiquedélicos. El Compresionismo mantiene que el mundo, a medida que crece, se hace más y más complejo, comprimido, de tejido cada vez más estrecho, y por lo tanto holográficamente completo a cada punto, y aquí es donde acabamos los cuatro, creo, desde diferentes puntos de vista.

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