domingo, 23 de octubre de 2011

Estados del Ser y Sí-Mismo en Guénon y Jung


ESTADOS DEL SER Y SÍ-MISMO GUENONIANO Y JUNGUIANO
Ángel Almazán

Escalera "templaria" de Tomar (Portugal). Foto: Carlos Almazán
La concepción guenoniana-védica de los estados múltiples del ser es verdaderamente extraordinaria en la metafísica del siglo XX. En resumen viene a decir que la persona humana es tan sólo una forma contingente del Ser del cual formamos parte, el cual, más allá de la concepción humana sobre el espacio y el tiempo, se encuentra "en un eterno presente" (en este mismo momento) existiendo en indefinidos (numerosísimos) estados o formas individuales o supraindividuales, manifestadas o no-manifestadas... Concluyendo: que la persona humana es únicamente un estado particular de manifestación de un Ser, "estado que está sometido a ciertas condiciones especiales y determinadas de existencia, y que ocupa un determinado lugar en la serie indefinida de estados del ser total" ("Simbolismo de la cruz", p. 16). Para Guénon, la multiplicidad de estados del Ser es "una verdad metafísica fundamental", y de hecho, es la "piedra angular" de toda su exposición sobre la iniciación. Sin esta tesis, Guénon dejaría de ser el Guénon profeta de la Tradición Primordial y heraldo de la iniciación esotérica tradicionalista.


La tradición hindú ha sido su fuente de inspiración para tal concepción pues de ella toma casi todos los referentes doctrinales. En Guénon el "corazón" o "principio" del Ser es el Sí-Mismo, o sea, que este término abarca mucho más que el "Sí-Mismo" junguiano, el cual se queda en el punto límite de lo experimentable empiricamente por la psique humana.

"El Sí-Mismo es el principio trascendente y permanente del cual el ser manifestado, el ser humano por ejemplo, no es más que una modificación transitoria y contingente, modificación que no podría por otro lado afectar de ningún modo al principio...Es el principio por el cual existen, cada uno en su dominio propio, todos los estados del ser" ("El hombre y su devenir según el Vedanta", pp. 37-38).

"El Sí-Mismo considerado en relación con un ser constituye propiamente la "personalidad". Se podría ciertamente restringir el uso de esta última palabra al Sí-Mismo como principio de los estados manifestados, así como la "personalidad divina", Ishwara", es el principio de la manifestación universal, pero se puede asimismo extenderlo analógicamente al Sí-Mismo como principio de todos los estados del ser, manifestados y no manifestados. Esta "personalidad" es una determinación inmediata, primordial y no particularizada, del principio que se llama en sánscrito Atma o Paramatma y que podemos, a falta de un mejor término, designar como Espíritu Universal" (p. 39).

"Atma penetra todas las cosas, que son como sus modificaciones accidentales" (p. 40). 

"El Sí-Mismo, aun para un ser cualquiera, es idéntico en realidad a Atma pues está esencialmente más allá de toda distinción y de toda particularización; por esta razón en sánscrito, la misma palabra Atman, en los casos distintivos del nominativo, toma el lugar del prononbre reflexivo Sí-Mismo." (41).

En el caso de la individualidad humana este Atman o Sí-Mismo adopta un nombre védico concreto: "jivatma". Por lo tanto, el Sí-Mismo de Jung sería, específicamente hablando, Jivatma. Pero debido a la ley de correspondencia, Jivatma no es, en Realidad, sino Atman ( "Si el Sí-Mismo aparece como "jiva" en el dominio de la existencia individual, en la realidad suprema es Atma", dice Guénon, p. 52). De ahí que Jung equiparara su Sí-Mismo con Atman (posiblemente desconocía la existencia del término jivatma o "alma viviente"). Y así como en el hinduismo se da la confluencia o identidad entre Atma y Brahma, así Jung afirma que su Sí-Mismo es empíricamente indistinguible del arquetipo del "dios interior" que anida en lo más profundo del alma humana, a través de la cual se accede al ámbito del espíritu.

Desde el punto de vista de la manifestación, el Sí-Mismo guenoniano se encuentra en el individuo (Jung dice al respecto que el Sí-Mismo se encuentra en la psique), pero desde el punto de vista metafísico es justamente al revés: la individualidad humana está dentro del Sí-Mismo guenoniano (Jung dirá que el yo-ego forma parte del Sí-Mismo, al igual que la misma psique es la "manifestación del Sí-Mismo). Es la "personalidad", Atma, el principio o raíz de la manifestación individual humana, como lo refleja el sueño citado anteriormente de Jung y su verdadero Ser, ese yogui que le está soñando a él, Carl Gustav Jung.



NOTA   Este texto es lo escribí en mayo 1999 para el Foro Epignosis, formando parte de mi exposición sobre los "encuentros y desencuentros" que captaba por entonces- entre Guénon y Jung...  Entonces seguía siendo más "junguiano" que otra cosa, después fui "más guenoniano que junguiano"... después me sumergí en el esoterismo islámico de Ibn Al Arabi especialmente... después me adentré en la Vedanta Advaita... que es donde me encuentro....  Sirvan estos escritos míos para quienes les pueda servir en su actual fase de su Caminar.., nada más... Son escritos de "mi pasado"y del "orgullo intelectual" de entonces...

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